La semana pasada tuve la oportunidad de asistir a una de esas jornadas en la que aprovechan las editoriales a mostrar sus libros digitales y sus plataformas educativas pensadas y elaboradas para simplificarnos y hacernos la vida más fácil a los maestros. (Por lo menos eso era lo que decían ellos). ¿Por qué será que casi todas las editoriales ofrecen casi lo mismo?
El libro del alumno en pdf era el producto estrella de casi todas las editoriales unido a actividades en flash y con videos sobre los temas que desarrollan los libros de texto convencionales. Alguna editorial incluso tenía enlaces a youtube ¡increíble verdad? Otras editoriales implementaban unas plataformas educativas al más puro estilo moodle que estaban alojadas en sus servidores remotos donde custodiaban el número de visitas a las páginas y recursos que habían hecho nuestros alumnos, el número de aciertos en la resolución de actividades, un calendario donde los profesores podemos poner las tareas a nuestros alumnos, etc. Eso sí, para poder utilizar todo esto teníamos que tener una flamante conexión a internet a través de la cual podríamos disfrutar de los servicios de su plataforma.
Parece ser que las editoriales no se han enterado todavía que actualmente uno de los problemas que nos encontramos en Red XXI es el ancho de banda a internet del que disponen nuestros Centros y no por culpa de la Administración sino por culpa de las propias operadoras de internet que no tienen infraestructura para aumentar el ancho de banda.
La conclusión que saqué de estas jornadas de libros digitales es que las editoriales estan confusas, no saben todavía como hacer evolucionar sus productos, sólo ofrecen un libro del alumno en pdf con un poco de multimedia y todavía poca interacción por parte del alumnado. En el ambiente de las jornadas sentí bastante recelo por parte de las editoriales hacia todos los recursos que hay en internet. Incluso una editorial comentó que si desaparecían como empresas el profesorado estaría sólo y no tendría más apoyo que la soledad en la preparación multimedia de las actividades que posteriormente realizaría en su clase, así mismo esta misma editorial nos dijo que ellas están para facilitar la vida del profesor facilitándole los recursos para trabajar en el día a día del aula.
Parece ser que las editoriales todavía no se han enterado de las necesidades que tenemos los profesores. Los profesores no queremos libros en pdf para proyectar sobre pizarras digitales queremos algo más y ese algo más es lo que tienen que ofrecernos si quieren seguir manteniendo su negocio. Recursos en internet hay muchos y algunos muy buenos, que han sido elaborados por los propios profesores y puestos a disposición de la comunidad educativa. Así mismo también contamos con los portales educativos de las distintas comunidades autónomas donde tenemos colgados recursos multimedia que nos sirven en nuestro quehacer diario.
Creo, sinceramente, que los libros digitales tienen que ir por otros derroteros.